Ante el alarmante repunte de hechos violentos en el departamento de Olancho, elementos de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional han sido desplegados en puntos estratégicos del territorio, como parte de una operación de saturación destinada a contener la creciente ola de homicidios múltiples que ha conmocionado a la población.
El operativo se intensificó tras una serie de ataques armados registrados en las últimas semanas, incluyendo una emboscada ocurrida el lunes 30 de junio en la comunidad de El Higuerito, municipio de Silca, donde tres personas -entre ellas una ciudadana recién llegada de Estados Unidos- fueron asesinadas a balazos mientras se desplazaban en un vehículo particular. Una cuarta persona resultó herida y permanece bajo atención médica.
Este hecho se suma a otros episodios violentos que han dejado al menos seis muertos en menos de 24 horas en distintos sectores del departamento, según reportes de medios locales.
Las autoridades no descartan que estos crímenes estén vinculados a disputas territoriales entre estructuras del crimen organizado, especialmente por el control de rutas del narcotráfico y actividades ilícitas en zonas rurales.
También se anunció la llegada de fiscales con jurisdicción nacional para agilizar las investigaciones.
Organizaciones civiles han exigido al gobierno una respuesta integral que incluya inversión social, fortalecimiento institucional y presencia permanente del Estado en zonas históricamente desatendidas.

