En 2006 llegaron ingenieros agrónomos colombianos a Honduras para crear variaciones de plantas de coca más resistentes que las de Sudamérica. Esta acción permitió que hoy proliferen las plantaciones y la producción de pasta de coca
La producción de pasta base de coca (PBC) se ha convertido en un negocio rentable para las organizaciones de narcotráfico en Honduras, ya que un kilogramo puede llegar a costar entre 1,000 y 1,500 dólares, es decir, más de 30,000 lempiras al cambio actual, según información de agentes antinarcóticos.