El papa Francisco se convertirá este viernes en el primer jefe de la Iglesia católica en participar en la reunión de las siete democracias más ricas del mundo, con un encuentro en el que hablará sobre inteligencia artificial.
Francisco, de 87 años, llegó al mediodía en helicóptero procedente del Vaticano a Borgo Egnaza, un resort de lujo en la región de Apulia, en el sur de Italia, donde se celebra la cumbre del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido).
Se trata de un invitado inusual en este tipo de cumbres y expondrá ante los líderes mundiales su visión sobre inteligencia artificial (IA) y la “algor-ética” (la ética de los algoritmos), una cuestión que preocupa al Vaticano.

También tiene previstas diez reuniones bilaterales con los líderes de Estados Unidos, Brasil, India, Ucrania y Turquía, entre otros.
La Santa Sede se ha rodeado de expertos en IA para estudiar su impacto, algunos de ellos referentes en este campo como el investigador británico Demis Hassabis, director de Google DeepMind, una empresa pionera en el sector.
